Esta noche no he descansado demasiado bien y al levantarme continuo con la sensación de angustia, de sentirme como enjaulada, de necesidad de volar.
Conozco bien este proceso, no en vano me ocurre de vez en cuando. Siento como que entro en una pequeña depresión y comienzo a ir hacia abajo, pero cuando toco fondo, hay algo dentro de mí que me hace resurgir y comienza el ascenso y una actitud más positiva.
Siempre me comparo, y salvando las distancias, con el Ave Fenix que siempre resurge de sus cenizas.
Pero para culminar este proceso tengo primero que tocar fondo, soy incapaz de comenzar a subir a mitad de la bajada y eso agobia porque durante el proceso depresivo se pasa muy mal y quisiera evitar esa tristeza.
A veces pienso, este es un proceso natural del cuerpo que es muy sabio. Como si necesitara eliminar toda la porquería que se nos va acumulando dentro con la vida y las complicaciones diarias para una vez limpio surgir con nueva energía, ganas de lucha y superación.
Está claro que si la vida en bella es porque queremos verla así, lo que ocurre es que hay ocasiones en que hace falta un poco de imaginación para ello.
Se que la felicidad está en nosotros mismos y en como percibimos las cosas. Pero para mantener ese estado hace falta una renovación, que cada persona vive y percibe de modo diferente.
Yo cada cierto tiempo (por suerte más bien largo) caigo en este proceso de saturación y de necesidad de liberarme de las miserias y tras un "auto-psicoanálisis" y cierto grado de "comedura de coco" consiguo para entrar de nuevo en el proceso positivo.
Todavía me falta un poco para ver claro el horizonte......de momento siguen los nubarrones